MI EXPERIENCIA COMO DESEMPLEADO

Angel Escribano ZapataEste post es un poco diferente a los que llevo escritos hasta ahora, pero me apetecía escribir sobre mi experiencia durante un año y medio como desempleado. Me ha supuesto muchos cambios, incertidumbre, trabajo (aunque no siempre remunerado), superación, éxitos y fracasos. Es, sin duda, uno de los periodos que he vivido con más intensidad.

Tengo que empezar diciendo que hay muchas maneras de quedarse desempleado, hay situaciones muy duras y no siempre se puede gestionar como a uno le gustaría.

Mi relato comienza remontándome a mediados de agosto de 2012, donde, después de 9 años seguidos trabajando, me enfrenté a mi primera experiencia como desempleado, en plena crisis y con una discapacidad (me falta la mano izquierda), aunque esto último nunca ha sido un problema para mí, lo sigue siendo para algunas empresas.

En la ONG en la que estaba trabajando acumulábamos muchos meses sin cobrar la nómina, cuando me comunicaron que tenían que reducirme la jornada (mediante una modificación sustancial de condiciones de trabajo), y que no había nada que negociar. Con un panorama desolador, tuve que decidir resolver el contrato que tenía y empezar a afrontar un nuevo escenario. Aunque estaba totalmente convencido de que la empresa estaba herida de muerte, ha sido una de las decisiones laborales más complicadas que he tomado porque tenía miedo a equivocarme, al fin y al cabo estaba a gusto trabajando y tenía unas buenas condiciones laborales. Necesité reflexionar sobre ello un par de semanas y pedir opinión a mi familia, porque unos días pensaba de una manera y otros al contrario. Viéndolo con perspectiva, sé que acerté.

Para ser completamente honesto, me apetecía cambiar de “palo”, estaba un poco cansado de lo que venía haciendo los últimos 10 años, pero tenía un problema, aún no sabía lo que quería ser de mayor. Lo mejor es que tenía tiempo de sobra para descubrirlo y para prepararme.

Desde el primer momento supe que tenía que empezar a hacer cosas, a moverme. Pensé que podía tomarme un tiempo de relax, un par de meses, quizá tres, ya que tenía 2 años de prestación por desempleo, pero no quería acomodarme porque si no me iba a resultar mucho más complicado empezar a planificar mi futuro profesional.

Sabía que tener un horario me ayudaría, y, como mi mujer se levantaba todos los días a las 8 de la mañana para trabajar, yo también madrugaba.

Empecé a buscar información sobre búsqueda de empleo y me sorprendió leer que el 70% de las empresas buscaban información de sus candidatos en redes sociales, con lo que tenía que empezar por ahí.

Estaba un poco perdido, no tenía muy claro cómo funcionaban, pero me creé una cuenta en Facebook. Poco a poco empecé a interactuar, a compartir, a dar “likes” y, de manera progresiva, fui incorporándolo a mi día a día. Nunca pensé en tener un perfil totalmente profesional, estoy más cómodo utilizándolo para “todo un poco”, es decir, para estar en contacto con amigos, familia, expresar ideas, compartir contenido o reírme, en definitiva, que fuese un reflejo de lo que yo soy. Hoy en día se habla mucho de “marca personal” y sé que podría gestionarla mucho “mejor” de lo que lo hago, pero qué mejor marca personal que ser uno mismo!

En cuanto a Linkedin, ya tenía una cuenta creada, y la utilizaba, pero tenía tan poca información de redes sociales que no sabía que Linkedin era una de ellas. La había creado hace tiempo porque profesionalmente me resultaba muy útil para intercambiar información, podía ayudar con mis opiniones a compañeros y, también podía pedir ayuda cuando la necesitaba. Un objetivo claro era potenciar mi presencia, pues parecía obvio que si alguien buscaba información sobre mí en alguna red social, si tenía actividad en ésta, era un buen sitio donde encontrarla.

En este sentido, hacía un par de años que colaboraba como asesor voluntario en cuestiones de Derecho Laboral para la web www.solucionesong.org. Lo hacía de manera desinteresada, para ayudar a resolver dudas a quien necesitase de mi opinión. Como ahora tenía más tiempo, podía dedicarle más atención y así ofrecer más información sobre mí a un posible reclutador.

En cuanto a la formación, he tenido buenas experiencias realizando cursos para desempleados porque, además de no tener coste, suelen impartirlos muy buenos formadores, son grupos reducidos y cuentan con diferentes tipos de becas. Además, a través de internet, incluyendo redes sociales, te puedes mantener informado y mejorar la formación. El único problema de estos cursos es que no siempre encuentras lo que te interesa y hay muchos desempleados que están deseando hacerlos, con lo que ser seleccionado es muy difícil.

Otro aspecto a mejorar eran los idiomas; realmente me apetecía mejorar mi inglés y, además, veía que cada vez se pedía más como requisito para poder trabajar. En Noez (Toledo), que es donde felizmente vivo, la única opción era apuntarme a la academia municipal y, como éramos muy pocos en clase, podía hablar mucho cada día. Además, todas las mañanas le dedicaba un par de horas en casa, en webs gratuitas, estudiando, daba paseos con el mp3 para mejorar el “listening”, etc. También me ayudó practicar con mi hermana, ya que es Licenciada en Filología inglesa, y me guardaba una hora a la semana para practicar el “speaking”.

En cinco meses me estaba presentando al examen oficial de la Universidad de Cambridge para obtener el certificado B1. Se me dio muy bien, obtuve una calificación de 90 sobre 100 (“Pass with distinction”) y me certificaron un nivel superior (B2). Fue uno de los momentos más felices, ya que me había esforzado mucho y había tenido una recompensa mayor de la esperada pero, sobre todo, disfruté mucho preparándolo.

En todo este tiempo, estuve muy interesado en no perder el nivel alcanzado y en seguir practicando el inglés. Fui seleccionado para realizar un curso gratuito de 120 horas de “Inglés profesional para comercio internacional”. Fue genial poder practicar 5 horas diarias el inglés, la parte relacionada con el comercio era lo menos importante para mí. Tuvimos la suerte de tener uno de los mejores formadores que he conocido en cualquier materia (Jeremy Baty).

Un ejemplo de que merece la pena hacer cosas es que una compañera, con muy buen nivel de inglés, comenzó como alumna y finalizó el curso quedándose a trabajar como formadora en este centro (Federación Empresarial Toledana – Fedeto), que, dicho sea de paso, es uno de los mejores de Toledo.

También hice un curso de “Creación y gestión de microempresas”, de más de 500 horas, ya que no descartaba la opción de emprender un negocio, pero, finalmente, no cumplió mis expectativas.

Terminar este curso, a mediados de julio de 2013, fue un momento crítico porque ya casi no tenía ideas de por dónde seguir, continuaba desempleado, no tenía cursos a la vista, seguía con ganas de hacer cosas y, madrugando, el día es muy largo si no lo llenas con nada.

El deporte siempre me ha gustado y entre mis favoritos está el tenis de mesa, así que empecé a practicarlo en el CTM de Sonseca, 2 horas al día, 3 días a la semana. Es un deporte espectacular y requiere tanta atención que sólo puedes pensar en el juego mientras lo practicas, con lo que te olvidas del resto del mundo. Además, los compañeros del club se esforzaban mucho porque mejorase y me transmitieron la pasión que ellos tenían por este deporte.

A finales de agosto surgió la idea de crear este blog, no conocía mucho este mundillo, pero decidí escribir un artículo y empezar a “jugar” con WordPress para ver si era capaz de hacerlo. Me sorprendió lo sencillo que es manejarlo y lo satisfactorio que resulta tener un sitio donde poder compartir tu propio contenido, aportando un granito de arena a toda la información que hay en internet. Estoy muy satisfecho con cómo va y, aunque hace un tiempo que no actualizo ninguna entrada, dedico tiempo a dar mi opinión sobre lo que los lectores quieren preguntar (bajas voluntarias, contratos, etc.). Poder ser útil a los demás es la finalidad principal que persigo con este espacio.

El blog me hizo interesarme por otros blogs y, a día de hoy, sigo unos cuantos que me parecen muy interesantes y que me permiten estar actualizado en determinadas materias.

También creé una cuenta en Twitter (y otra para el blog). A pesar de ser la última red social que he descubierto, es mi favorita porque es muy ágil, es fácil acceder a contenido de interés, sigues a quien te apetece, te ríes, estás actualizado y es muy dinámica. Con ésto seguía incrementando mi presencia en la red y conociendo mejor todo lo que ofrece internet y las redes sociales, aunque aún me falta mucho.

En todo este tiempo, también he tenido entrevistas de trabajo, conseguí un par de trabajos que no llegaron a fructificar, pero la mejor experiencia laboral que tuve fue trabajando de “extra” para la serie “Isabel”, haciendo de soldado cristiano.

A comienzos de 2014, comencé un curso de “Orientador laboral de personas con discapacidad” que tuve que abandonar porque me contrataron en una asesoría como Técnico de nóminas, donde llevo 4 meses. Aunque parezca mentira, este trabajo lo encontré a través de un antiguo compañero de trabajo que vio la oferta en el Servicio Público de Empleo.

También quiero resaltar que, debido a la deuda que aún tiene conmigo mi última empresa, a finales del año pasado varios compañeros empezamos a movernos para dar a conocer nuestra situación y para que nos pagasen lo que nos adeudaban. A día de hoy, tenemos muchas más posibilidades de cobrar las cantidades que tenemos pendientes de las que jamás hubiésemos imaginado, pero, sobre todo, me quedo con la gran experiencia que ha supuesto para nosotros el tratar con periodistas de todo tipo de medios de comunicación (ABC, Radio Castilla-La Mancha, La Tribuna de Toledo, Agencia EFE, etc.), políticos (Emiliano García Page, Aurelio San Emeterio o Claudia Alonso, entre otros), sindicatos (CCOO y UGT, que dejaron mucho que desear) y todo aquel que nos quisiese escuchar. Llegamos a conseguir que el Pleno del Ayuntamiento de Toledo nos diese su apoyo. Especial mención merece el encontrar a alguien que tira del carro, que aporta ideas, que se siente igual que tú y que lucha por lo mismo. Como solía decir, “no conozco causa más justa” (Fernando N.). Siempre pensé que me podía perjudicar en la búsqueda de empleo, ya que mi foto y mi nombre salía en los periódicos (yo mismo lo di a conocer en Linkedin, Facebook o Twitter). Toledo es muy pequeño, pero cuando se es honrado, prudente, sólo se dice la verdad y usas las palabras sólo para expresarte, uno puede estar orgulloso. En todas las entrevistas de trabajo que tuve me preguntaron por mi último trabajo y no obvié la situación, ni eludí decir que estaba en medio de un proceso judicial.

Por cierto, si todo acaba como esperamos, escribiré un post sobre el tema de la sucesión de empresa, aspecto clave de este asunto.

Ha sido un año y medio duro, pero muy satisfactorio, creo que cuanto más activo estás, más activo estás y no necesariamente más cansado, y para éso es muy importante hacer cosas que te motiven y que disfrutes, tener una actitud positiva y no perder la sonrisa ni el sentido del humor.

Como autocrítica, tengo que decir que cuando me quedé en desempleo me planteé seriamente el cambiar de ámbito profesional y, a día de hoy, sigo vinculado a la misma rama que antes. Mis errores han sido de base: no saber hacia qué nuevo horizonte dirigir mis esfuerzos y, como no he descubierto lo que quiero ser de mayor, he dirigido todas mis fuerzas hacia lo que venía haciendo, con lo que, así, es difícil cambiar.

Como dice el gran Emilio Duró (https://www.youtube.com/watch?v=zK4sB_rWhF8), hay que ser realista. No tengo problema en reconocer, y poner por escrito, que no he cumplido mi objetivo principal. La parte positiva es que el día que tenga clara mi vocación no habrá quien me pare.

El trabajo es importante por muchas razones, pero no te frustres si lo pierdes o si no lo consigues, hay mundo más allá. Tenemos más posibilidades que nunca, aunque las dificultades son enormes, internet permite tener acceso a muchos recursos, muchos de ellos son gratis y de calidad, crea contactos, interactúa y dirige tus esfuerzos a un objetivo concreto.

“Si haces cosas, pasan cosas”.

Por Angel Escribano Zapata.

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5 pensamientos en “MI EXPERIENCIA COMO DESEMPLEADO

  1. Pingback: EL BLOG CUMPLE UN AÑO! | Blog de Derecho Laboral

  2. Hola Antonio!

    Me das un gran feedback y has detectado bien que, en ocasiones, me agobia un poco. A veces, hacer reflexiones en voz alto le sirve a uno para centrarse, más todavía si se hace por escrito.

    Se nota que tienes vocación por tu profesión, pero claro, ibas para detective, te habrá resultado más sencillo averiguar cual es tu pasión 😉

    Muchas gracias!

  3. Hola Ángel.
    Enhorabuena por todo lo que has conseguido. No te castigues porque lo has hecho todo de forma impecable. No pasa nada si no sabes lo que quieres ser de mayor. Yo he descubierto que, pese a que mi vida profesional gira en torno al empleo, las relaciones laborales, etc., he encontrado la felicidad en cosas ajenas al trabajo.
    Un saludo.

  4. Hola Teresa! Me alegro si te he ayudado. Sé que es un época dura, pero llena de experiencias y de oportunidades. Decidí escribirlo porque pensé que podía ayudar a personas como tú.

    Que vaya todo bien! 🙂

  5. Muchisimas gracias por este post, yo llevo 3 años en paro y este post me ha ayudado a ver las cosas de otro modo.

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