¿ES POSIBLE RETRACTARSE DE UN DESPIDO O DE UNA BAJA VOLUNTARIA DURANTE EL PREAVISO?

RETRACTARSE DEL PREAVISOSe denomina preaviso al periodo de tiempo existente entre la comunicación de un acto y el día en que dicha acción despliega sus efectos. Dicho periodo puede venir exigido por una norma o, simplemente, tratarse de una gentileza o cortesía por parte de quien lo comunica. Al ser un periodo previo a que la acción tenga efectos ¿sería posible, entonces, que quien ha preavisado se retracte de su comunicación y la deje sin efecto?

En el Estatuto de los Trabajadores, encontramos varios ejemplos de esta obligación, como el establecido a la finalización de un contrato temporal, para lo que el art.49.1 c) regula que “si el contrato de trabajo de duración determinada es superior a un año, la parte del contrato que formule la denuncia está obligada a notificar a la otra la terminación del mismo con una antelación mínima de quince días”; el apartado d) del mismo artículo, indica que el contrato se extinguirá por dimisión del trabajador, debiendo mediar el preaviso que señalen los convenios colectivos o la costumbre del lugar (tema tratado en un post anterior); el art.41.3, por su parte, dice que para llevar a cabo una modificación sustancial de condiciones de trabajo, ésta deberá preavisarse con un mínimo de 15 días, tanto al trabajador afectado como a sus representantes legales, o el art. 53.1 c), que precisa que el despido por causas objetivas se tendrá que preavisar con 15 de antelación.

Estamos, por tanto, ante un lapso temporal en el que el hecho preavisado no ha podido, aún, provocar ningún efecto, salvo el de perturbar.

La finalidad del mismo es poner sobre aviso, alertar a la otra parte de lo que sucederá llegado el término. Tratándose, por tanto, de una advertencia, la parte anunciadora podrá desdecirse y dejar sin efecto la misma y, tanto la empresa como el trabajador, podrán retractarse de la comunicación que hubiesen realizado a la otra parte, bien sea por dimisión, despido o modificación sustancial de condiciones de trabajo.

Así mismo, existen otro tipo de acciones para las que la normativa no ha previsto que medie ningún plazo de preaviso como es, por ejemplo, el despido disciplinario (art. 55.1 del Estatuto de los Trabajadores). A pesar de ello, la concesión del mismo es posible y durante el mismo también cabría retractarse.

El límite a la retractación se encuentra en que no se origine un perjuicio sustancial a la otra parte o a terceros.

Por Angel Escribano Zapata

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