CÓMO RETRIBUIR, LEGALMENTE, POR DEBAJO DE LAS FUNCIONES DESEMPEÑADAS

Polivalencia funcionalTodos los trabajadores tienen el derecho de recibir una remuneración como contraprestación por su trabajo. La cuantía del mismo vendrá determinada por el salario mínimo interprofesional, los convenios colectivos y los contratos de trabajo, en función de la pertenencia a un grupo profesional.

No es ningún secreto, que hay empresas que no respetan la clasificación profesional establecida, contratando a los trabajadores en grupos profesionales por debajo de las funciones realmente desempeñadas para retribuir una cantidad inferior a la que correspondería, reduciendo así el importe de las nóminas y, por tanto, también de la cotización.

Así, por ejemplo, no resulta extraño encontrar en una misma tienda sólo ayudantes de dependiente, sin que exista ningún dependiente; en una gestoría administrativa, sólo auxiliares administrativos, etc.

Aparte de ésta y otras formas de no respetar la legislación en materia retributiva, existe una fórmula no muy conocida, ni utilizada, regulada en el art.22.4 del Estatuto de los Trabajadores, denominada polivalencia funcional que permite, legalmente, retribuir a un trabajador por debajo de las funciones que éste realice.

La polivalencia funcional supone que, mediante acuerdo entre el trabajador y el empresario, la prestación de servicios se puede llevar a cabo mediante la realización de funciones en más de un grupo profesional, retribuyéndole en función de las que se realicen durante más tiempo.

Este pacto, bien entendido, es una herramienta que permite cubrir, con un mismo trabajador, tareas de diferentes grupos profesionales que resulta necesario llevar a cabo, debido a necesidades organizativas, al tamaño de la empresa, a la idoneidad del trabajador para su desempeño, etc.

La contra es que este trabajador percibirá su retribución según las funciones que desempeñe durante más tiempo en su jornada de trabajo.

Por ejemplo, imaginemos un trabajador que en su contrato de trabajo se pacta la polivalencia funcional para realizar funciones de jefe de producción (Grupo I) y, también, de conserje (Grupo IV). Este trabajador tiene una jornada de 40 horas semanales, que se distribuyen por funciones: para las de jefe de producción dedicará 18 horas y para las de conserje dedicará 22 horas. Según este ejemplo este trabajador percibiría la retribución por las 40 horas de trabajo en la cuantía que se establezca para el grupo IV, ya que es en el que trabaja más horas.

Como es obvio, este ejemplo se puede perfectamente invertir, es decir, que el trabajador realice 22 horas en el grupo I y 18 horas en el grupo IV, correspondiendo la equiparación al grupo I por suponer más horas de prestación de servicios, percibiendo así, por el tiempo de prestación de servicios como conserje la retribución que correspondería a la de jefe de producción pero, se imaginará el lector, que dicha circunstancia no está prevista que pase por la cabeza de un empresario.

Si bien este pacto está previsto legalmente, es del todo criticable y, pese a que tendrá que ser considerado nulo cuando busque únicamente el perjuicio del trabajador, y, por tanto, entenderse por no puesto en el contrato de trabajo, no deja de ser una fórmula legal que puede ser mal empleada por los empresarios en perjuicio de los trabajadores. Es deseable una mejor regulación de esta figura.

Adjunto el artículo “Una revisión crítica de la polivalencia funcional como mecanismo de flexibilidad interna“, elaborado por D. Francisco Andrés Valle Muñoz, que aborda este tema en profundidad.

Por Angel Escribano Zapata.

Anuncios